Astenia primaveral, ¡no te tenemos miedo!

Astenia primaveral ¿existe?

La astenia primaveral no es una enfermedad y por tanto no necesita medicación. Simplemente es una adaptación a las condiciones regidas por el cambio de estación. Que son especialmente importantes cuando llega la primavera. Estos cambios afectan a las personas en mayor o menor medida dependiendo del organismo de cada uno. Hay gente más sensible que otra a estos cambios. También, el cuadro de síntomas que llamamos astenia primaveral puede deberse a otras afecciones que se disparan en esta época, como pueden ser las alergias o las migrañas.

De hecho, muchos médicos y psiquiatras contradicen la existencia de esta síntomatología como síndrome primaveral y niegan que sea debida al cambio de estación. Lo atribuyen a otras enfermedades nerviosas o del sistema inmunológico que la persona puede ignorar que padece.

Exista o no, mucha gente acusa estos síntomas al llegar la primavera y en este artículo queremos relatarlos. Para aportar nuestro granito de arena y paliarlos con este buen hábito que es beber té. Sin que estas bebidas supongan un peligro para la salud sinó todo lo contrario, un hábito saludable que combaten estas sensaciones de malestar.

Qué es la astenia primaveral

Los síntomas  de la "astenia primaveral" son:

  1. Malestar y cansancio generalizados.
  2. Dificultad para conciliar el sueño así como somnolencia diurna.
  3. Problemas de concentración.
  4. Irritabilidad y nerviosismo.
  5. Alteraciones del apetito.
  6. Disminución de la líbido.

En general podemos decir que los síntomas de la astenia primaveral es desmotivación, fatiga, irritabilidad, dormir mal y sentir que los ritmos biológicos están alterados. Aunque este cuadro suele ser de carácter leve, es importante contrarestarlos. No sólo por sentirse bien sinó porque puede debilitar el sistema inmunitario y nos haría más débiles frente enfermedades estacionarias.

La somnolencia que da la astenia primaveral

Causas

Para los profesionales médicos que niegan su existencia, este cuadro de síntomas que ya hemos descrito se puede deber a otras afecciones como la anemia, el estrés o la alergia. Es verdad que esta última, la alergia, se dispara con la llegada de la primavera, pero las otras dos pueden manifestarse en cualquier época del año.

Durante el cambio de estación, el cuerpo debe adaptarse a bastante velocidad a un aumento de las horas de luz, al aumento de las temperaturas, a cambios de humedad y presión... Este esfuerzo que realiza el organismo para adaptarse podría provocar fatiga.

Estos cambios de luz, más el cambio de hora oficial, hacen que todas nuestras rutinas se desplacen como mínimo una hora, en algunos casos, incluso dos horas. Pero la adaptación a los nuevos horarios no debería afectarnos más de dos semanas. Como ya hemos comentado, esto afecta más o menos dependiendo de la persona.

Según datos de la Sociedad Española de Alergología e Inmunología Clínica (SEAIC), entre un 20% y un 25% de la población sufre rinitis alérgica. Lo que con la llegada de la primavera, dispararía este cuadro llamado astenia primaveral, pero que es realmente producido por las alergias.

Consecuencias

También se investiga la relación entre las horas de luz y la segregación de serotonina y melatonina. La serotonina, que aumenta con el aumento de las horas de luz, llamada hormona de la felicidad, contribuye en los estados de ánimo y está relacionada con el buen funcionamiento del sistema inmunitario. La melatonina, disminuye con el aumento de las horas de luz, es la hormona que regula el sueño.

Por tanto, si no se puede afirmar que la astenia primaveral exista per se como tal. Sinó que es un cuadro debido a otras afecciones y que estas pueden dispararse en primavera. Lo que sí podemos afirmar es que en primavera nuestro ritmo biológico para dormir se ve afectado por la disminución de la melatonina. Nuestro ánimo se altera junto con nuestro sistema inmune por la acción de la serotonina. La fatiga puede afectarnos por el esfuerzo de adaptación que realiza el organismo. Y en general, concentración y calma se van al traste, al menos durante unos días, incluso dos semanas. Si a esto sumamos que somos alérgicos al polen como lo son muchos, el cóctel primaveral está servido.

Qué hacer para paliar la astenia primaveral

Cómo podemos eliminarla

Nuestro cuerpo va a necesitar una ayudita extra. Como siempre, desde Teterum recomendamos buenos hábitos. Alimentación equilibrada y ejercicio diario moderado. Junto con una rutina de sueño y descanso adecuada... Todo esto a veces puede ser muy complicado con los ritmos de trabajo que llevamos y la conciliación familiar. ¡Pero hay que intentarlo!

Rubén Bravo, experto en Nutrición y portavoz del Instituto Médico Europeo de la Obesidad, destaca para combatir la astenia primaveral seguir una dieta equilibrada rica en fruta, verduras, pescados, frutos secos, aceite de oliva y carnes magras en este artículo.

Teterum recomienda

Para afrontar estos síntomas Teterum recomienda dos tés verdes y uno negro. Los tés verdes son el matcha y el kukicha. Y el negro es el darjeeling.

El matcha nos ayudará a concentrarnos y mantenernos despiertos, a la vez que nos desestresará, por sus propiedades que os relatamos en la ficha del té matcha de Teterum.

El kukicha os sentará genial por su alta dosis de minerales, calcio y vitamina C.

El té negro Darjeeling es una maravilla de los tés negros, el código de calidad del que nosotros vendemos es: El té Darjeeling First Flush (primera cosecha - FTGFOP1). Excepcional. Producido en el Himalaya. Os despertará y llenará de vitalidad contra la fatiga.

Esperamos que este artículo os haya ayudado ahora que pronto llegará la "supuesta" astenia primaveral, y sin entrar en si existe o no, estos tés son un placer. ¿Los has probado? ¿Qué te han parecido?

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