Rooibos

Historia del Rooibos

Compra rooibos de gran calidad y variedad de sabores en Teterum. El rooibos es una raíz de un arbusto sudafricano. Tiene un alto contenido en antioxidantes y carece de excitantes como la teína o la cafeína. Por eso el rooibos es bueno para todo el mundo, niños, amyores, mujeres embarazadas o que están dando de mamar.

rooibos con antioxidantes y sin teína

El Rooibos es una de las bebidas más originales y completas que existen actualmente. Está alcanzando gran fama mundial pese a que su consumo es relativamente reciente: se considera que se empezó a emplear como bebida en el siglo XVII en Sudáfrica, su país de origen.

No obstante, conviene hacer una aclaración importante: aunque a veces se le denomina ‘té Rooibos’, en realidad esta bebida procede de una planta que no es la planta del té (Camellia sinensis) sino de un arbusto sudafricano cuyo nombre científico es Aspalathus linearis. Una planta que, pese a reducida localización, cuenta con unas 200 variedades diferentes.

Una de las primeras referencias que se hizo de esta planta fue en 1772 por parte del naturalista sueco Carl Thunberg. Era una época en la que la región sudafricana de Cederberg recibía múltiples expediciones por parte de exploradores europeos en busca de plantas medicinales con propiedades curativas. Con la ocupación holandesa del país, los nuevos colonos desarrollaron aún más su producción y consumo, hasta convertirlo en un producto para las clases acomodadas. Cuando se impulsó la producción internacional, sus semillas se colocaron entre las más cotizadas en relación al precio por kilo.

Producción del Rooibos

Cómo es lógico, la producción del Rooibos se reduce a Sudáfrica, y más concretamente a la región de Cederberg, que forma parte de la provincia Occidental del Cabo. Las condiciones climáticas de este lugar son de calor extremo, con un suelo pobre en nutrientes. Pese a ello, la planta muestra una perfecta adaptación y su cultivo se realiza en verano. Se trata de un producto tan autóctono y especial que el Parlamento de Sudáfrica está tratando de proteger no solo su producción sino también el nombre ‘Rooibos’ como señal de identidad del país.

El proceso de producción es muy sencillo. Se recolectan las hojas del arbusto Aspalathus linearis y se dejan oxidar al sol, lo cual sirve para que adquieran su particular sabor y color rojizo. En ocasiones se llama a este proceso ‘fermentación’, con intención de asemejar el Rooibos a las variedades fermentadas de té. Además, existe otra forma de producción del Rooibos que no tiene proceso de oxidación y que habitualmente se llama Rooibos verde, precisamente con la misma intención de hacer un paralelismo con el té verde, la variedad no fermentada del té. No obstante, no tiene color verde como en el caso del mencionado té, sino el tono amarillento propio del arbusto.

Propiedades del Rooibos

La lista de propiedades del Rooibos es tan larga como sorprendente, y no tiene nada que envidiar a los beneficios que ocasiona el té. Quizá la propiedad más recurrente y famosa de esta bebida es que no tiene cafeína. Por ello, tiene un efecto relajante y además puede ser consumida por cualquier tipo de persona, ya sea adulto o niño. También es muy destacable el alto nivel de polifenoles que tienen sus hojas, encargados de realizar un trabajo ‘detox’ en el organismo, es decir, anti-oxidante y estabilizador de las células. De hecho, esta bebida también está siendo objeto de múltiples estudios por su supuesta capacidad anti-cancerígena, evitando la mutación de células.

Un beneficio para la salud que lo diferencia del té es la prevención de daños cerebrales y enfermedades degenerativas, como el Alzheimer o el Parkinson. Además, comparte numerosas propiedades con las diferentes variedades de té. Es el caso del fortalecimiento de los huesos como consecuencia de su alto grado de minerales o la reducción del colesterol malo en sangre y la presión arterial, lo que disminuye el riesgo de padecer enfermedades cardiovasculares. Además, ayuda a que el organismo absorba un mineral tan importante como el hierro, mantiene la piel saludable y alivia multitud de problemas estomacales.

Preparación del Rooibos

La preparación del Rooibos es extremadamente sencilla. Simplemente, se hierve el agua y se echa la cantidad necesaria de esta planta. Normalmente son unos 14 gramos por cada litro de agua, y a ser posible en hojitas sueltas porque estas conservan mejor que las bolsitas todas las propiedades, incluido el sabor. Una vez que el Rooibos está en la tetera, se ha dejar reposar un máximo de cuatro minutos. Posteriormente, se cuela con un filtro y se sirve en las tazas. Una de las grandes ventajas en la preparación de esta bebida es que no necesariamente se ha de emplear azúcar, miel o edulcorante, pues ya de por sí tiene un sabor suave.

El Rooibos también ofrece muchas posibilidades en cuanto a la preparación en frío para la temporada de calor. Incluso, se pueden preparar en forma de polos: aromatizados con hierbas y edulcorados con miel, se han de meter al congelador en contenedores para conseguir un helado de lo más refrescante, que se puede servir o presentar junto a frutas de temporada. Y todo ello sin perder sus numerosas propiedades para la salud ni su sabor agradable.

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